LA ESPALDERA, ESA GRAN DESCONOCIDA

En nuestro país solo es obligatorio el casco homologado para conducir en moto, menos mal que el sentido común nos previene con botas, guantes y ropa resistente a la abrasión. En cambio algunos complementos de seguridad no estás demasiado adoptados en el colectivo, como el airbag o el neck-brace, que además suelen ser caros, ¿Pero qué ocurre con la humilde espaldera? ¿Porque apenas se usa? Ni siquiera es cara, las hay por menos de 100 euros. Siendo malpensado diría que queda invisible en el interior y no se puede lucir igual que un casco réplica o un mono bien pintón, pero eso no es cierto.

protecciones-espalda-daines[1]Soy de los que considero gran inversión la compra de material de seguridad, en cambio adquirí mi primera espaldera hace solo unos meses… y seguro que no soy un bicho raro. Me atrevo a decir que este accesorio brilla por su ausencia en la mayoría de los armarios de los aficionados, y creo no se le da la importancia que merece, igual que hace unos años le ocurría al casco o al cinturón del vehículo. EL MOTIVO ES LA FALTA DE CONCIENCIACIÓN.

Yo la compré porque en una conversación moteril me convenció la siguiente historia, y que transmito de forma semi-real, ornamentada con cierta melancolía y que me gustaría que nunca hubiera ocurrido, ni nunca tenga que ocurrir:

ESTIMADO LECTOR:

Él y yo fuimos amigos desde niños, nos criamos juntos, pero no recuerdo quién le metió la fiebre del motociclismo al otro. En nuestras excursiones nos poníamos nombres de pilotos famoso, tuneábamos las bicis con sus números… cuanto nos gustaba derrapar en los caminos de tierra simulando las carreras de dirt-track… que añoranzas de la infancia.

La temporada dorada llegó con los 14 años, cuando su padre le sorprendió con el anhelado ciclomotor de enduro, eran esos tiempos que se podía conducir con solo una licencia, o hasta sin ella. Irremediablemente me tocaba el puesto de paquete… pero pronto me obcequé a ponerle remedio consiguiendo mi primer sueldo con un trabajo estival de camarero. La no despreciable ayuda familiar y mis pequeños ahorros cumplieron mi sueño en forma de ciclomotor. Aún recuerdo el día que quité esa sábana raída que la escondía… y como se iluminó mi rostro al contemplar tan agresivas formas en dos ruedas…Mis padres carecían de ingresos extras con los que agasajarme por los buenos resultados del instituto pero nunca me importó que la máquina fuera de segunda mano.

En sendas motos íbamos juntos a todos sitios, nos creíamos dos modernos caballeros. Ninguna sensación es comparable, libertad en su máxima expresión a la conquista de aventuras en un desconocido mundo exterior por descubrir. Vivir las primeras rodadas a lomos de una moto nos convirtió en hermanos de sangre.

Con los años nuestra pasión se incrementaba junto con nuestra ambición. Ya no nos sentíamos satisfechos con ese tubarro, con los trucajes, o los experimentos con los chiclés de carburación… nuestra ansia por la velocidad no conocía límites. Lo mejor estaba por llegar…

Llegaron los 18 años, la edad legal para pilotar una moto gorda. Siendo el hijo de un afamado odontólogo de elevado nivel adquisitivo la flamante deportiva de 600 formó parte de su garaje… La mía llegó poco después, aunque no tan nueva ni tan deportiva, pero no importaba. Recuerdo lo pronto que aprendió a conducir, como lucía ese último modelo de traje de cuero de fabricación italiana, o ese casco réplica de su piloto favorito, y hasta varios guantes según el frio… Cada temporada se permitía un nuevo capricho. Y lo bien que me venía a mí, que heredaba el antiguo por un precio casi simbólico.

Recuerdo nuestra última rodada como si lo viera en este momento. Salimos juntos de la ciudad. Pilotaba detrás de él, como de costumbre. Ni siquiera íbamos rápido, puede que el neumático estuviera frio, o algo de humedad de esa zona de umbría… pero la línea blanca de una sencilla curva a izquierdas le hizo perder ligeramente el contacto de la rueda delantera. Moto y piloto deslizaron suavemente, como a cámara lenta, no había tráfico, el lucido traje de piel cumplía su objetivo y aguantaba la abrasión del asfalto, el piloto patinaba hacía atrás en posición sentada mientras la inercia disminuía… con suerte la moto no tendría más que el arrastrón. Al terminar su frenada una señal le ayudó a detenerse, no hubo golpe, ni siquiera hizo ruido, estaba ya casi parado, entonces el alerón del casco tocó ligeramente, pero apenas se rayó, también cumplió su misión.

Su afición al motociclismo continúa, pero desde ese día ya no salimos juntos en moto, y eso que seguimos viéndonos a menudo.

Me costó mucho asimilarlo, pero en ocasiones incluso comparto el momento de llevarle a la piscina, es grato para ambos, además es necesario para su salud. Ese ligero toque con el poste le acertó de pleno en la columna vertebral y le obligó a cambiar su forma de pilotar, ahora pilota a lomos de una silla de ruedas…

No se resigna, sigue trabajando y acepta su destino de buen grado, pero ambos sabemos que una espaldera cubriendo el largo de su columna habría dejado ese accidente en solo un susto.

Atentamente Fran GTS.

Saludos en V’sss.

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14 respuestas a LA ESPALDERA, ESA GRAN DESCONOCIDA

  1. Pachi dijo:

    La verdad es que, aunque la tengo en mi armario, en bastantes ocasiones salgo sin ella. Prometo cambiar la tendencia. Gracias por el recordatorio.

    • Querido Pachi:

      Me alegro que escribas en el blog. Te agradezco de corazón cada vez que valoras cada uno de los artículos. Dicho esto… que no me entere yo que sales en la moto dejando la espaldera en el armario, jajaja.

      Y es cierto, no le damos el valor que representa, yo el primero, y por ello este artículo.

      Espero que hayas disfrutado de la lectura. Un abrazo. Fran GTS.

      • Pachi dijo:

        Jajaja!. Señor!. Sí, señor!. En serio, tienes razón y la verdad es que tengo que disciplinarme un poco más en este asunto. ¡Me acordaré de tí la próxima vez que vaya a salir con la GTS!.

        Un abrazo.

  2. mportelag dijo:

    En mi caso la compré al mismo tiempo que la moto ya que considero que toda protección es poca. Cierto es que años atrás, circulando con ciclomotor, no disponia de ella. Deberiamos concienciarnos más en en temas de seguridad, ya que lo sufrimos.
    Personalmente, no me molesta el llevarla en ningún aspecto (incluso en la cazadora perforada cuando hace calor) así que la llevo siempre encima.
    Un abrazo,

    • Hola Miguel, gracias por leer y participar en el blog.

      Estoy totalmente de acuerdo contigo, toda protección es poca y aunque parezca que en ciudad no nos ocurrirá nada porque vamos despacio, el tráfico y el asfalto nos juega malas pasadas, por lo que necesitamos siempre ir prevenidos. Tengo un traje de cuero de los baratos que llevaba de serie una capa de “foam” en la espalda, algo es algo… y luego compré uno de los italianos de prestigio que venía pelado… así que la tuve que comprar aparte, menos mal que estaba en oferta. Por el precio que se gastan los monos, la espaldera debería venir de serie en todos.

      Recibe un cordial saludo. Fran GTS.

      • mportelag dijo:

        Totalmente de acuerdo. En mi caso, al comprar dos cazadoras (una de invierdo y otra de verano, unos 350€ invertidos) me regalaron la espaldera (compatible com ambas) valorada en unos 50€, con lo cual, siempre la llevo puesta.
        Un abrazo y a seguir con el blog, que está genial y ayuda mucho a los “novatos” 😉

  3. Rosa V.R. dijo:

    La verdad es que a veces asusta lo poco conscientes de la propia fragilidad de nuestro cuerpo que somos y/o son algunos moteros. Yo siempre llevo la espaldera, no me subo a la moto sin ella; aunque debo decir que no solo es mérito mío, mi marido compró dos en cuanto tuvo la moto. Antes la usaba como paquete y ahora lo haré siempre como piloto.
    Una caída se puede quedar en un susto, una simple anécdota o cambiar tu vida para siempre; ya que aún sabiendo a lo que nos arriesgamos no vamos a dejar de montar lo suyo es ir lo mejor equipado que se pueda.
    Un saludo.

    • Hola Rosa, gracias por leer y participar en el blog.

      Me alegro que haya moter@s tan conscientes como tú y tu marido. El asfalto y los peligros de la vía no distinguen entre el piloto y el copiloto. Los riesgos de montar se asumen, porque con miedo no podríamos salir de casa, pero debemos minimizar los riesgos. Todavía se ven inconscientes con chanclas, da igual que sea moto o ciclomotor, a 60 km/h una lijada en el pié llega al hueso, y un guarda-rail nos apuntará la pierna. Se pueden optar por sistemas de seguridad muy complejos, como el airbag, pero resultan muy caros, en cambio la espaldera es muy asequible. Este artículo está enfocado en ello, en hacernos conscientes de nuestra fragilidad y lo poco que cuesta remediarlo.

      Recibe un cordial saludo. Fran GTS.

      • POAN57 dijo:

        Yo también voy protegido, siempre me pongo cazadora, cuando hace mas frio de cuero con una espaldera que me compré en el lidl económica pero efectiva, en verano una ligera con protecciones en espalda, codos, hombros y antebrazos, ligera y no voluminosa pero protectora, tanto si voy en la Vespita 75 como en la custom de 1100, guantes y botas de media caña, y claro está casco, como todo motorista me he caído alguna vez y por pequeña que sea evitas mucho más daños, en cuanto a pantalones según distancia pero también son necesarios, deberían venderse con protecciones en glúteos y rodillas económicos, para ir a cualquier sitio discretos y cómodos
        Ráfagas D<<

  4. Manuel dijo:

    Efectivamente Fran, la gran olvidada. Yo siempre la uso. Hace unos días salí con prisa de casa y me olvide de ponérmela. Estuve toda la mañana más mosca que la leche y eso que iba con mi mono de cuero bien pertrechado de protecciones. No me encontraba seguro, la echaba de menos casi tanto como el casco….

    Tanto necesito llevarla que una chaqueta de invierno que tengo, cuando salimos casi a cero grados y vamos con muchas capas de térmicos, no me admite la espaldera y me agobia. Solución? Rompí el cerdito y compre otra chaqueta una talla mayor, pero yo no ruteo sin espaldera.

    Vsssss

    • Hola Manuel, muchas gracias por leer y participar en el blog.

      Me alegra mucho coincidir contigo. Es que hay que tirar de hucha para tener unos componentes a la altura, y si bien podemos permitirnos más de 100 euros por una decoración de un casco que caduca para el próximo año, no estamos tan dispuestos para cuidarnos en salud… el consumismo y la estética nos llevan a eso…

      Me ocurre que cuando cojo la moto para tomar un café cerca de casa, en un barecito en una pequeña subida de curvas míticas, voy en cazadora de piel con protecciones, botas, guantes, pero con vaqueros… y no voy nada cómodo a pesar de ir bien protegido, y es que el mono de piel es como ponerse una protección física y psicológica, al igual que la espaldera, que si la tienes, es una tontería dejarla en el armario.

      De nuevo gracias por tu participación. Recibe un cordial saludo. Fran GTS.

  5. Motodock dijo:

    Hola Fran, es cierto, ” La espaldera, esa gran desconocida “, Cuando salimos de ruta,nos protegemos todo lo que vemos, pero ¿Y la espalda? Pensamos que siempre caeremos hacia adelante, como dices, no es una protección cara, comparada con el cascos o chaquetas, puedes tener una por 100€, ¡El mercado ofrece muchos modelos de espalderas homologadas con gran seguridad y ergonomía!
    La seguridad ante todo.
    Un saludo.

  6. Juan dijo:

    Buenas Fran¡¡¡

    Comparativa de espalderas ya, tal como se te dan las comparativas no estaria mal un buen articulo de los tuyos.

    Un saludo maquina¡¡¡

    • Hola Juan, gracias por leer y participar en el blog.

      La verdad es que sobre espalderas poco puedo hablar, no hace mucho que tengo la mía, un error ya lo sé, estoy limitado en sensaciones porque la falta de costumbre no me permitiría distinguir si es buena o mala, ya que no es tan evidente como un casco.

      Lo que si te digo que hace muy poco un amigo tuvo un susto, susto de esos que el Ángel de la Guarda hizo un milagro, debido a la larga abrasión la chepa del mono se desintegró, dejando sus cervicales al asfalto, y le salvó la espaldera… si me facilita imágenes las colgaré posteriormente.

      Recibe un cordial saludo. Fran GTS.

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